Gran Hermano
Parece que hoy empieza Gran Hermano...
1984, un libro ambientado en un hipotético estado dictatorial en el que la persona con mayor poder es el GRAN HERMANO.
LONDRES está en la ruina y la comida es racionada, todo el mundo es observado por unas telepantallas que ESPIAN hasta la aceleración de los latidos del corazón y donde el peor crimen es el crimental, el crimen del pensamiento: cualquier indicio de subversión al Partido.
Todo aquel que no se ajusta a los principios del Partido es vaporizado, deja de existir y no ha existido jamás, nunca se vuelve a hablar de él, se rescriben textos que pudieran nombrarle, es una nopersona.
No hay historia, cualquier dato del pasado es modificado de tal manera que nadie puede saber si se vivía mejor antes de la Revolución, en el estado capitalista, o en los tiempos del Gran Hermano, con los principios del Ingsoc, socialismo inglés. Todo ha sido modificado, los libros se han reescrito, los cuadros se han vuelto a pintar, las calles han cambiado de nombre, los libros de los niños cuentan historias de hombres con sombrero de copa y esmoquin que gobernaban el mundo, pero nadie puede saber si esto es real.
Se crea una neolengua, una reducción del léxico: lo que no está en la lengua no puede ser pensado.
Cuando se produjo la revolución contra el capitalismo los más altos líderes del Partido fueron vaporizados a excepción del Gran Hermano, existe la leyenda de que uno de esos líderes escapó y conspira para destruir al Gran Hermano y recuperar la libertad.
"-¿Estáis dispuestos a dar vuestras vidas?
-Si.
-¿Estáis dispuestos a cometer asesinatos?
-Si.
-¿A cometer actos de sabotaje que pueden causar la muerte de centenares de personas inocentes?
-Si.
-¿A vender a vuestro país a las potencias extranjeras?
-Si.
-¿Estáis dispuestos a hacer trampas, a falsificar, a hacer chantaje, a corromper a los niños, a distribuir drogas, a fomentar la prostitución, a extender enfermedades venéreas... a hacer todo lo que pueda causar desmoralización y a debilitar el poder del Partido?
-Si.
-Si, por ejemplo, sirviera de algún modo a nuestros intereses arrojar ácido sulfúrico a la cara de un niño, ¿estaríais dispuestos a hacerlo?
-Si.
-¿Estáis dispuestos a perder vuestra identidad y a vivir el resto de vuestras vidas como camareros, cargadores de puerto, etc.?
-Si.
-¿Estáis dispuestos a suicidaros si os lo ordenamos y en el momento en que lo ordenásemos?
-Si.
-¿Estáis dispuestos, los dos, a separaros y no volveros a ver nunca?
-No."
Este fragmento tuve que leerlo varias veces parando en cada pregunta y preguntándome a mi misma que es lo que estaría dispuesta a hacer y hasta qué punto el fin justificaría los medios.

